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Nov 6, 2016

Tareas cooperativas en el aula de Primaria




Fase 1: Establece el nivel de ayuda
Tipo de tarea
La tarea que propongo está enmarcada en el área de Lengua Española, realizada para 6º de Educación Primaria. 

Nivel de desempeño: Diagnóstico
Se trata de un grupo que ya desde 5º está trabajando mediante técnicas cooperativas y que trabajan sin libro de texto en ninguna materia y mediante la participación en proyectos de colaboración escolar, lo que implica que tienen cierta experiencia en trabajo autónomo, en participación en el aula, a asumir responsabilidades y cumplir con los roles y un buen manejo de artefactos digitales...que ha contribuido a una buena cohesión grupal.

Los objetivos y contenidos





Actividades concretas que realizan los alumnos:

(hacer clic para ampliar)
     
  
Nivel de ayuda y patrones de cooperación

Las actividades exigen varios niveles de ayuda según van realizando subtareas.

Como veis hay dos actividades a realizar: la creación de un cómic y la grabación de un vídeo. Los procesos de trabajos son similares pero los he separado para una mejor comprensión. Incluyen tareas individuales, tareas de grupo base (5 alumnos) y tareas de grupo clase

(hacer clic en la imagen para ampliar)


Todas las tareas se realizan en el aula, en clase de Lengua Española.  Es necesario un uso del tiempo flexible, ya que algunas tareas exigen más tiempo que una sesión (de 45 minutos) y yo prefiero hacer sesiones más largas siempre que vea que los chavales están motivados y trabajando y puedo hacerlo porque soy el tutor e imparto la mayoría de las áreas. Además, disponemos de 3 horas de docencia compartida (con presencia de 2 maestros/as en el aula) y en ese tiempo se comprueba si es necesario realizar algún ajuste final.  
Los propios alumnos se encargan de alojar el vídeo en algún repositorio (Youtube y Vimeo) utilizando la cuenta Google de la clase. 



Fase 2: Articula la triada cooperativa

Estas tareas cumplen con las tres premisas básicas para una situación cooperativa: 
1- los miembros del equipo se necesitan para hacer el trabajo. Se les pide una clara responsabilidad individual (ver el vídeo, leer el texto, completar el cómic, opinar, votar) sin la cual sería imposible cumplir el objetivo.
2- Pase lo que pase todos los alumnos/as se ven obligados a participar. Ninguno puede "escaquearse". Sin el trabajo de cada uno no se logra el producto final, ni el cómic ni el vídeo doblado. Además, creo que se trata de una tarea motivadora y que permite tener experiencias de éxito a todos y cada uno de los alumnos, independientemente de su competencia curricular o ritmo de trabajo. Además se incluyen "obligaciones" a la hora de uso del material compartido.
3- Exige responsabilidad grupal: todos revisan el trabajo de todos. Deben tomar acuerdos imprescindibles para que la tarea llegue a buen fin (seleccionar vídeo, decidir los textos, revisar la ortografía de todos..).  Todos los alumnos/as desempeñan un rol concreto (los voy cambiando cada mes o a veces según la duración de un proyecto)



                         (clic en la imagen para ampliar)

4- Se puede monitorizar lo que hace cada uno porque se van elaborando documentos individuales ( un ejemplar individual del cómic completado, ficha de vocabulario y ortografía, audios con la grabación del texto asignado...) y porque la labor del maestro durante todo el proceso es ir de grupo en grupo, observando las intervenciones, el trabajo individual y grupal, el cumplimiento de normas de funcionamiento, el ajuste de la tarea a lo solicitado, animar a alumnos de ritmo más lento, preguntar por posibles dificultades...Además voy tomando notas de lo que sucede, lo que se puede mejorar, etc..

Además, el producto final es un vídeo doblado por todos los alumnos/as del grupo.

La evaluación la realizo de varias maneras:
- una evaluación grupal a partir del Cuaderno del Grupo donde el Secretario anota todo lo que sucede. Además cada miembro anota sus impresiones y si se han cumplido con las "obligaciones" que tenían asignadas. Cada grupo evalúa su funcionamiento y el producto logrado mediante una rúbrica de evaluación (una para cada cosa). Funciona muy bien porque los niños cuando comienzan a hacer la tarea dirigen sus esfuerzos a lograr la máxima puntuación y se animan y ayudan para que todos cumplan los requisitos. 
Además, en una clase cada grupo expone sus conclusiones sobre el funcionamiento y en grupo clase comentamos los problemas surgidos, las posibles soluciones, comparamos ideas y funcionamientos de otros grupos y vemos todos el trabajo de todos.
- una evaluación individual. Utilizo también mi cuaderno de notas que voy rellenando cada sesión y otros registros (el fichero ortográfico de cada alumno, la revisión de los cómics individuales,...).
Otra ventaja (y otra forma de cierta "evaluación" es que las familias pueden ver los trabajos del aula y comentarlos con sus hijo/a. 

La duración fue aproximadamente de 2 semanas: unas 10 sesiones. Una semana para el cómic y  otra para el vídeo. 

RECURSOS UTILIZADOS

- Capítulos de El Quijote para lectura.
  aventura de los molinos (Centro Virtual Cervantes) o texto adaptado
  aventura del ejército de ovejas (CV Cervantes) o texto adaptado

- Cómic
imagen que recibe cada niño para rellenar cómic (a partir de material de http://aulatic-terradeferrol.blogspot.com.es/)


- Vídeo de las aventuras para ver en clase.
  aventura de los molinos (serie de TV, de QUIXOTEdotTV)


CONSIDERACIONES FINALES

Pues solo queda que veáis los productos finales.  Comparto con vosotros un vídeo de cada grupo. Como veréis no son vídeos profesionales, no tenemos muchos medios (ni tampoco conocimientos suficientes) pero os aseguro que la tarea cumplió su objetivo, que conseguí que leyeran, redactaran y se expresaran con cierta soltura y sobre todo, que subieran otro escalón en su experiencia cooperativa, iniciada el curso anterior. . Estoy bastante satisfecho con los resultados, a pesar de los errores que podréis observar. A ellos les resultó divertido: era todo un reto grabar un vídeo y un desafío al que no se habían enfrentado nunca y, lo que es esencial, que exigían que todos y cada uno pusieran su granito de arena. 

Aprovecho para contaros que esta tarea la realicé dentro de un proyecto colaborativo, titulado EL QUIJOTE CON LAS TIC,  coordinado por Lourdes Giraldo (a la que os aconsejo seguir @LourdesGiraldo ) en el que participamos más de 80 centros educativos, tanto de Primaria como de Secundaria. Se trata de crear un Libro Virtual compuesto por capítulos con los trabajos de cada centro.
(si te interesa saber más del proyecto, visita mi web)

Espero que os gusten y los disfrutéis... y si alguien se anima a intentarlo en sus clases...¡perfecto!   Os aseguro, al menos, emoción (que falta nos hace en la escuela en los tiempos que corren).
(podéis encontrarme en Twitter @ventura5b)

PRODUCTO FINAL:  CÓMIC
La aventura de los molinos (doblaje 2) from venturita on Vimeo.

Una bengala oportuna


Este fin de semana asistimos en Twitter una auténtica batalla campal de "todos contra todos" a costa de los deberes y la famosa huelga: familias y docentes tirándose los trastos a la cabeza, a propios y extraños.  Aunque ya había hablado de los deberes en este blog, voy a resumir aquí mi posición. 

Y es que hablar así, en general, de "deberes" nos lleva a no argumentar nuestras posiciones con claridad suficiente. 140 caracteres no nos dan de sí. Nos enzarzamos en ocasiones en debates estériles porque no hablamos de lo mismo. 




La "huelga de deberes" ha herido, por lo visto, muchas sensibilidades y hay quienes la sienten como un ataque directo a la línea de flotación de la escuela. Se cuestiona nuestro trabajo y se invaden nuestras competencias. Han hablado de "ataque", "agresión", "desprestigio", "rebelión"... Yo no lo creo.  Opino que se trata de una llamada de atención que nos debe ayudar a reflexionar y , por qué no, a poner en duda, algunas de las inercias del sistema educativo. Y los deberes son una de ellas. De momento, ha servido para abrir el debate y vaya si lo ha conseguido. Aprovechemos esa bengala para iluminar todo este asunto que tiene sus luces pero también sus sombras.




Pensemos también que la Educación es un servicio público. Algunos comparaban la huelga de deberes con llevar la contraria a los médicos cuando te recetan un tratamiento. ¿Cuántos de nosotros no quedamos contentos con nuestros doctores y no nos conformamos con sus diagnósticos y buscamos una segunda opinión? Pero nos revolvemos e indignamos cuando una familia "duda" de nuestro diagnóstico y nuestro "tratamiento" para resolver las dificultades de aprendizaje.  Como dijo alguien: "los derechos y los deberes son como las palmeras: no dan fruto si no crecen uno al lado del otro". Podemos aplicarlo perfectamente a estos "deberes". 

Me resisto a ver a las familias como enemigos que acechan tras un arbusto cual depredador esperando a cazar a su presa. Prefiero verlos como ciudadanos/as críticos que buscan lo mejor para sus hijos y que no entienden algunas cosas de las que mandamos o hacemos en la escuela. Y en vez de explicar, argumentar y convencer nos dedicamos a defendernos como gato panza arriba dando arañazos al primero que abra la boca. Que debamos cambiar algo no significa que todo lo hagamos mal. ¿Por qué nos cuesta tanto reconocer que es posible que podamos mejorar introduciendo pequeños cambios en nuestro trabajo cotidiano? Una sociedad que ha cambiado tanto y tan rápido en usos y costumbres es lógico que exija una escuela adaptada a esa realidad. 

Por otro lado, he leído también en Twitter a maestros que proponían una "huelga de corregir" como contrapartida a la huelga de deberes. Decía Fernando Trujillo  que "los exámenes nos dan la información que queremos y no la información que necesitamos". Sería muy largo abrir otro debate sobre las notas y los exámenes o "controles". Sobre su fiabilidad y validez y sobre su pertinencia como herramienta de evaluación, sobre el concepto de enseñanza y aprendizaje que esconden. Otra de las claves educativas es la evaluación: la forma de evaluar de un centro educativo dice mucho de su forma de enseñar y de su manera de entender el proceso de aprendizaje. Muchos maestros/as, me consta, nos declararíamos en huelga de notas porque no sirven para lo que dicen servir. Deberían ser una ayuda para mejorar, para el alumno y para el maestro/a. Y no lo son. Puestos a eliminar cosas...


Deberíamos reflexionar sobre la necesidad, incluso la legalidad, de que los docentes "invadamos" las competencias de los padres obligando a estar 2 o 3 horas diarias a un niño de 9 o 10 años haciendo tareas escolares tras finalizar su jornada de 5 horas. Una cosa es aconsejar una tarea específica para superar una dificultad específica y otra hartarlos a deberes rutinarios e inútiles. ¿Hasta qué punto puede tener reflejo en la calificación una tarea que se realiza fuera del aula y sin saber bien cómo y en qué circunstancias se ha realizado?. ¿Traer los deberes hechos es realmente un reflejo de que el alumno se ha esforzado o es un indicador  de que ha aprendido ciertos conocimientos?.


 Leo algunos argumentos que se utilizan en la red a favor de los deberes:

  1. para reforzar el aprendizaje y fomentar el esfuerzo
  2. - para crear hábitos de estudio y disciplina
  3. - porque no da tiempo a ver todo en clase
  4. - porque los padres lo demandan
  5. - porque son necesarios
  6. - porque no van a estar toda la tarde sin hacer nada.
  7. - porque lo ha mandado el profesor y hay que cumplir lo que diga.

Personalmente, creo que


1- el aprendizaje no necesita deberes para ser "reforzado" si se crean en el aula contextos de aprendizaje de calidad; mis alumnos se esfuerzan cada día así que no necesito deberes para "fomentar el esfuerzo", necesito un diseño de clase atractivo y motivador. Aquí deberíamos hablar (el verdadero debate es ése) sobre qué hacen los alumnos durante 5 horas en el colegio  (también la Administración podría echar una manita reduciendo las ratio o ampliando plantillas). Las tareas para casa deben complementar esas competencias básicas que trabajamos en el aula pero que sabemos que no solo se adquieren allí. 

2- Otras tareas pueden crear ese hábito de estudio y esa disciplina (entendida como fuerza de voluntad) tan deseables. Los que se manifiestan en contra de los deberes suelen hacerlo entendiendo como deberes  las tareas repetitivas, copias, cuentas y ejercicios rutinarios del libro de texto y, lo que es inaudito, iguales para todos los alumnos y alumnas, independientemente de su competencia curricular y sus necesidades educativas. 

3- en mi clase "da tiempo a ver todo" ya que no uso libro de texto y tienen cabida multitud de contenidos. Quizá sea momento para reflexionar (y exigir y movilizarnos) por ese absurdo e ingente currículo (como explicaba de forma genial Jaume Martínez Bonafé) y  por esos estándares que dificultan un aprendizaje realmente significativo. Son un obstáculo en nuestra labor.  ¿Queremos que se nos tenga en cuenta y dignificar nuestra labor? Pues luchemos por ello y seamos algo más que meros aplicadores de libros de texto y guías del profesor. 

4-Muchos padres no lo "demandan", al contrario; solo falta ver cómo está el patio. Y no seré yo el que me adentre en semejante laberinto para explicar qué motivos llevan a los padres a exigir o rechazar los deberes. Tienen su derecho, como nosotros, a opinar y a expresar su opinión libremente sin ser demonizados. Sin el foco mediático de la "huelga" el debate no se habría abierto.

5- No son necesarios, como demuestran todos los estudios sobre el tema, del que hablaré más adelante. Al menos, para lograr lo que dicen que persiguen. 

6 - Estos argumentos caen por su propio peso. Nadie está apostando por estar "sin hacer nada", igual que no creo que nadie esté en contra de crear "hábitos de esfuerzo, estudio o disciplina".

7- Eso que he leído por ahí de "lo que diga el profesor, bien dicho está", como "ha sido siempre", en fin, al menos yo, no me considero infalible. Creo que la intención de la huelga no es llevarnos la contrario o socavar nuestra autoridad. Es hacernos reflexionar sobre lo que hacemos dentro del aula, sobre nuestras prácticas educativas cotidianas. 

¿Qué nos indican los estudios internacionales?

1- España es uno de los países que más deberes manda (6,5 horas de media) y, sin embargo, no sitúa a nuestro país entre los países con mejores resultados educativos según todas las evaluaciones internacionales. En muchos países, los deberes están incluso prohibidos en la etapa de Primaria.

2- no tienen como consecuencia una mejora del rendimiento de los alumnos, en Educación Primaria.  «Los países que mandan menos deberes tienen los mejores resultados» en el  informe PISA , según el Observatorio de la Infancia belga.

3- producen desigualdades sociales (como denuncia la OCDE), o al menos, las mantienen o profundizan, ya que hay familias que por sus condiciones económicas, sociales y culturales pueden "ayudar" a sus hijos, mandarles a "clases particulares"... y otras familias no pueden. Muchos padres tienen horarios laborales que les hace imposible prestar esa ayuda a sus hijos.

4- Son motivo de tensiones familiares y escolares: castigos, amenazas, discusiones.... La vida familiar gira muchas veces en torno a los deberes, y también la escolar con tensiones varias (castigarles por "venir sin deberes", dejarles sin recreo, expulsarles de clase mientras se corrigen, bajarles las notas, dedicar mucho tiempo a "sermonear" sobre la importancia de hacerlos, fijarnos exclusivamente en si están hechos o no pero no en su calidad... ) . Por otro lado, muchas veces las "ayudas" en casa (padres, profes particulares, academias, hermanos mayores....) no están medidas y hay alumnos que simplemente "hacen" los deberes o se los hacen sin que ello suponga ninguna mejora en su aprendizaje real. Además, creo que cuando un alumno se enfrenta a ciertas tareas debe hacerlo en presencia de su profesor: nadie mejor que él para guiarle en su aprendizaje, aclarar dudas, plantear retos, y medir la ayuda justa que promueva un aprendizaje autónomo y significativo. Pregunten a los expertos en didáctica de la Lengua qué les parece ese "deber para casa" tan utilizado de "escribir una redacción sobre las vacaciones" (o cualquier otro tema) y la importancia de componer textos (en todas sus fases y redactar no es la primera) en presencia del maestro que facilite, aconseje, explique, sugiera... durante la escritura y no solo corregir el resultado final.

5-Crean cansancio y rechazo entre muchos alumnos entre los de mejor rendimiento y también entre los que tienen más dificultades. Reconozcamos que solemos mandar la misma tarea para todos. A unos les supone un esfuerzo inútil (hacer por hacer, si ya dominan la tarea no mejora su rendimiento) y a otros, les supone un obstáculo que acentúa su sentimiento de fracaso (si no saben resolver la tarea ellos solos, la repetición errónea de ejercicios solo crea frustración). 

6- Impiden o dificultan realizar otras actividades (deportivas, culturales,...) tan necesarias para la educación integral de la persona. Hay vida y aprendizaje más allá de los libros y la escuela.





Ya he compartido con todos otra forma de mandar "deberes", con ejemplos prácticos de tareas, no sé si peor o mejor, solo sé que a mí me funciona. ¿De verdad que a todos los maestros/as que defienden los deberes, les son útiles para el aprendizaje y les sacan provecho?. Como explico en esa entrada, los alumnos/as leen, investigan, redactan, conversan, dibujan, ... Dedican parte de su tiempo libre a la formación y al estudio sin necesidad de estar sentados delante de un libro copiando enunciados o resolviendo ejercicios sin ningún sentido, con tareas repetitivas e idénticas a las practicadas en el aula. Debemos buscar tareas que potencien la reflexión, el pensamiento crítico, la búsqueda y selección de información, la opinión personal, la creatividad...


En definitiva, el asunto verdaderamente urgente y preocupante es que debemos revisar nuestras prácticas educativas para lograr un aprendizaje más eficaz y duradero. El cambio debe venir desde dentro de las aulas y  no con leyes (¡otra más!). Es hora de replantearnos qué sucede en nuestras aulas: qué enseñamos, cómo lo hacemos, qué evaluamos y cómo lo hacemos. Si en clase nos dedicamos a explicar y luego mandar deberes para terminar con el "control", no nos deberían extrañar las consecuencias. La clave está en qué hacen los alumnos en el aula. Si se dedican a HACER y CREAR y no solo a escuchar al profesor, los deberes no tienen sentido.  Hoy día, un niño/a puede llegar al aula con su cartera cargada de libros y cuadernos,  pasar 5 horas sentado copiando en su cuaderno sin abrir la boca y volver a casa a hacer sus deberes. Y será considerado un buen alumno y sacará, probablemente, muy buenas calificaciones. Otra cosa es cuánto tiempo tendrá en su cabeza esos conocimientos y si será capaz de "movilizarlos", asimilarlos y recrearlos, hacerlos suyos para aumentar su "competencia". 

Muchos maestros/as nos hemos convertido en meros aplicadores de libros de texto o guías didácticas de una editorial. El libro despoja al maestro de su función y su esencia.  Me niego a que las editoriales decidan qué debo enseñar, con qué secuencia, que elija los textos y el nivel de profundidad, que redacte las preguntas y que me imponga qué es importante y qué no. Me niego que me digan qué lecturas deben realizar mis alumnos y dudo que puedan suplantarme eficazmente a la hora de elegir los problemas de matemáticas más adecuados para el progreso de unos  niños y niñas que no conocen. Y no hablemos si también decide qué y cómo voy a evaluar.  Comencemos nosotros por reivindicar nuestra labor, cada vez más compleja. 

Nos enojamos cuando "las familias invaden nuestras competencias", ponemos el grito en el cielo, cuando somos los primeros en denigrar nuestro trabajo. No utilicemos a las familias, porque ejerzan su derecho a discrepar, como escudo protector de nuestras propias limitaciones.  









Sep 26, 2016

¿DEBERES? SÍ, PERO MENOS

Estas últimas semanas se ha hablado mucho sobre los deberes escolares. Y me temo que se seguirá haciendo, porque, por lo visto,  se acerca una borrasca para el mes de noviembre.

Ya he compartido en las redes mi opinión al respecto, aunque insisto una vez más que me preocupa más lo que sucede dentro del aula que lo que pasa fuera. No creo tan determinante la cuestión de los deberes y sí el asunto de cómo mejorar nuestras prácticas educativas para que el tiempo escolar sea más eficaz y conlleve aprendizajes significativos y duraderos. 

Así que me he decidido a dejar la teoría y compartir también algunos ejemplos prácticos de tareas que mis alumnos/as hacen en casa.

Se trata de tareas de diversa índole: escriben, leen, investigan, consultan, comparten, dibujan, reflexionan, dialogan... Las cuentas, los problemas de mates, los análisis de oraciones, las definiciones de memoria y tantas otras cosas "imprescindibles" quedan para el aula. 
Lo que sí os puedo asegurar es que todos los alumnos/as participan activamente. Ya me adelanto a una posible objeción: solo un alumno no dispone de conexión a Internet por lo que realiza las tareas igualmente pero el proceso de compartir en blogs o redes lo hace en el aula en la que dispone de tiempos para ello. 

Para mejorar la ORTOGRAFÍA,  abrimos un blog donde los alumnos/as suben imágenes que hacen ellos mismos de palabras "con faltas" que encuentran en la localidad, (también en otros lugares, durante las vacaciones o fines de semana...). Todas las palabras se incluyen en un repositorio, dividiéndolas en sílabas y acentuándolas correctamente. Así que la tarea solo requiere observar y tener los ojos bien abiertos, la realizan en cualquier momento, cuando salen a pasear con los padres, a montar en bici o cuando vuelven del entrenamiento...cualquier momento es bueno. ¿quiéres saber más? 




En clase hemos tratado en tema de la crisis de los refugiados. Eso nos dio pie para escribir, en casa, algunas cartas a un niño refugiado en el campo de Ritsona, que conocimos por Facebook.  Cada niño/a escribió su carta en casa y luego, en clase, las leímos y corregimos en grupo y redactamos una carta  conjunta entre todos. Otra tarea, fue la creación de un dibujo alusivo a esa crisis humanitaria. Ver las noticias y conversar con los padres y madres sobre el tema son también tareas muy recomendable y provechosas.




Otra tarea de este proyecto fue la realización de una entrevista a un migrante. En muchos casos, la realizaron incluso a algún familiar y resultó ser una ocasión para que padres e hijos hablaran de sus propias historias: cómo llegaron hasta aquí, por qué vinieron, cómo se sintieron al llegar... En clase, la tarea fue pasar la entrevista a un formato para compartir (voki) y debatir sobre la experiencia vivida.




La Poesía no podía faltar en una programación escolar.  En nuestro blog Glu, Glu, Glu  los alumnos/as comparten poemas, algunos propios y otros recitados, los ilustran con sus dibujos. Algunos los aprenden en casa (también con las familias) y luego en clase se graban. 



También tuvieron como deberes escribir una carta al cantautor Rafael Amor para compartir con él su preciosa canción "No me llames extranjero", que grabamos en clase pero se trabajó en casa, con madres y padres (me consta).



¿Y por qué no grabar un poema en su lengua materna? ¡Hay tantas en clase!


Recuerdo cómo tras preparar unas poesías en casa tuvimos la oportunidad (una cosa llevó a la otra) de traer a clase a la abuela de una de las alumnas que quiso compartir también con nosotros la poesía, una actividad familiar en el aula que resultó inolvidable.

En el blog, En marcha con 6C, los niños y niñas pueden escribir libremente: contando, por ejemplo, sus vacaciones o compartir noticias interesantes. 

En el marco de los proyectos colaborativos que llevamos a cabo en el centro, (dentro del Programa eTwinning)  los alumnos/as tienen tareas para casa:  alguna lectura, preparar el texto para una videoconferencia con nuestros amigos italianos o portugueses,  explicar un juego, realizar una presentación, buscar vocabulario...  Después en clase, cada uno aporta su parte del trabajo y en grupo completamos la tarea. Por ejemplo, un vídeo para nuestros amigos italianos contándoles cómo practicar un juego.



En  nuestro colegio tenemos ¡palomas mensajeras!. Ya sé que esto no es muy normal pero es un ejemplo de que cualquier recurso puede ser el punto de partida de muchas tareas. 


Entre los alumnos/as de 5º hemos creado una wiki para saber más de estas aves. En casa, los niños y niñas investigan y cuentan los resultados en una wiki, una web colaborativa construida entre todos.


En definitiva,  los alumnos/as escriben en los blogs y wikis cuando y donde quieren. Y entre ellos se leen y se responden. Además de mejorar su expresión escrita, su ortografía y sus habilidades comunicativas (además de su competencia digital), mejoran (especialmente importante) su autoestima, su bienestar afectivo: el sentirse parte del grupo, el saberse escuchado y aceptado, el compartir las tareas y saber que uno no está solo en esto de aprender... también es parte del proceso de aprendizaje. 

Otra tarea, otro de esos "deberes" para casa pueden sen tareas específicas de mejora individual (sin excesos y sin alargar la jornada "laboral" del niño/a): la mejora del cálculo mental, el entrenamiento de memoria visual para mejorar la ortografía a partir de su propio fichero ortográfico, un programa de velocidad lectora, la mejora de la caligrafía, ... pero siempre de acuerdo con los padres y madres para que colaboren en esa mejora y también dedicando parte del horario lectivo a ello. (sí, una sesión dedicada a algo así como "tiempo de mejora personal" donde cada alumno/a  pueda practicar esas posibles carencias, en presencia de su tutor/a).

Se puede acceder a todos los blogs, wikis y proyectos en mi web.  

Sep 20, 2016

SIN DEBERES Y SIN MOCHILAS. Y NO, NO ESTOY LOCO.

Llevo mucho tiempo leyendo, hablando y escribiendo sobre, lo que considero, una de las claves de la Educación: lo que sucede en el aula, la actividad del alumno (y en consecuencia, la del profesor).

Abandoné hace muchos años los libros de texto pero, por un tiempo, lo suplía usando fotocopias.  Después me di cuenta de que el libro (en papel o digital), la fotocopia, incluso la pizarra digital o el blog del profesor  poco aportan al aprendizaje si perpetúan una actividad del alumno repetitiva, pasiva y memorística.  Me refiero a eso que @salvaroj  llama acertadamente "aprendizaje fingido" , un asunto serio que nos debería hacer reflexionar. 

Cada mañana veo llegar al cole a cientos de niños cargando  con enormes y pesadas mochilas (bueno, cada vez son más los padres y madres que cargan con ellas...). Muchos de ellos se sentarán en sus pupitres y estarán ahí, sentaditos y calladitos, copiando lo que le diga el profe o el libro de texto, hasta que el timbre les haga levantarse.  Y muchos podrán volver a su casa sin haber abierto la boca ni una sola vez y, es más, siendo considerados buenos alumnos/as.  

Afortunadamente, la experiencia me llevó a cambiar: con mi página web, con una red de blogs y wikis y cientos de herramientas TIC que promueven la actividad, la reflexión, la creación de contenidos, la participación activa del alumnado, la duda, la investigación, la creatividad, el pensamiento crítico...; con proyectos de colaboración escolar con otros centros europeos,  con ABP y, como clave, el trabajo cooperativo en el aula.  
Y con el cambio de actividad de mis alumnos llegó inevitablemente el cambio de mi propia actividad.  



Hace poco pude leer este tuit del compañero @tonisolano
y tiene toda la razón del mundo. 


Ya escribí mi opinión en este blog sobre los "libros detesto"   y  no hace mucho tiempo sobre los deberes escolares, por lo que no repetiré los argumentos. Ahí están para los que decidan bucear un poco en estas aguas. El argumento más sólido es mi propia experiencia en la que los deberes estériles dejaron de aportarme nada útil y  en la que liberarme de los libros de texto me dio la oportunidad de vivir experiencias inolvidables en proyectos emocionantes en las que me sentí de verdad Maestro (y ya lo echaba de menos).

Así que  este curso me propongo eliminar para mis alumnos/as de 6º de Primaria,  las mochilas y, por tanto, los deberes.



Eso no significa que los niños/as se tumben a la bartola toda la tarde en el sofá como me ha comentado una compañera ("es que el año que vienen se van al Instituto..."). Que no haya deberes no significa que no se realicen tareas, pero hay vida más allá de los cuadernos, como la había más allá del libro de texto y se puede crear ese hábito de estudio (tan necesario, no lo niego) con otro tipo de tareas escolares. 

Y me propongo, igualmente, no ser el único, aunque no sé cómo lo haré.  Porque para cambiar las cosas, no solo hay que poder y hay que saber; sobre todo, hay que querer.
Es más, ya que nos ponemos... ¿y si elimináramos también las notas?  (¡menudo jardín estamos pisando ya!: hablar de la diferencia entre aprobar y saber, o del juego tramposo de identificar buenas notas con éxito escolar, o de individualismo y competitividad, o de ... ¡demasiado para un solo día! )


(fuente de imágenes: pixabay.com)







May 13, 2016

¿Legislar sobre los deberes escolares?

Publica la prensa estos días que la Asamblea de Madrid ha aprobado una proposición no de ley para regular los deberes escolares.
Dicha proposición, presentada por Ciudadanos, ha contado con el apoyo del PSOE y Podemos y la abstención del PP.
Entre otras cosas, la propuesta "propone, además, establecer un «porcentaje de tiempo máximo que deben dedicar los alumnos a las mismas» e «informar del grado de cumplimiento de esta resolución ante esta Asamblea al comienzo del curso escolar 2016-2017" 

Hace algún tiempo publiqué otra entrada que traigo aquí de nuevo para aportar algo más a este debate.

De entrada, el hecho de que nuestros políticos decidan  regular los deberes escolares "por ley"  y que lo hagan en un momento tan inestable políticamente como este, con un gobierno en funciones y sin ningún acuerdo educativo global a la vista, da que pensar.  Espero que nuestros políticos demuestren más interés y sean más aplicados  porque han estado varios meses sin hacer sus deberes y ¡mira que han tenido un "porcentaje" amplio de tiempo!. 

En segundo lugar, lo del "porcentaje de tiempo" máximo o mínimo ¿también lo van a legislar? ¿Va en serio? Estoy deseando ver cómo pretenden regular eso (es un alivio saber que van a crear un grupo de "expertos"...¡glup!)



Twitter publicó el año pasado esta noticia:




Los deberes escolares son un asunto que siempre está de actualidad. Muchos de los padres/madres o maestros/as  que leáis estas líneas os estaréis preguntando que dónde está el debate porque no tenéis ninguna duda de que los deberes son absolutamente necesarios. Muy al contrario, otros tendréis justo la opinión contraria: no hay debate porque los deberes son absurdos y deberían desaparecer.  Y algunos, quizá mantengáis la duda y no tengáis formada una opinión clara.

En la prensa podemos leer opiniones para todos los gustos:

DEBERES ESCOLARES ¿RUTINA NECESARIA O CONDENA? (EL PAÍS)


CARGADOS DE DEBERES (EL MUNDO)

DEDICAR MÁS DE 4 HORAS DIARIAS A DEBERES ES INÚTIL (LA VANGUARDIA)


LA OMS ADVIERTE DE QUE LOS DEBERES PERJUDICAN LA SALUD (EL PERIÓDICO)


Vayamos al tema.  

Lo que es una evidencia es que España es uno de los países que más deberes manda (6,5 horas de media) y, sin embargo, no sitúa a nuestro país entre los países con mejores resultados educativos según todas las evaluaciones internacionales. En muchos países, los deberes están incluso prohibidos en la etapa de Primaria.


En mi opinión, el debate deberíamos situarlo en otra dimensión. No se trata de deberes SÍ o deberes NO. Quizá lo primero sea aclarar de qué hablamos cuando hablamos  de DEBERES ESCOLARES.

Si  se trata de alargar la jornada del alumno con tareas repetitivas, idénticas a las practicadas en el aula; tareas iguales para todos los alumnos que solo suponen más "cantidad" de cuentas, lecturas o problemas... mi respuesta sería decididamente en contra. Además, creo que cuando un alumno se enfrenta a ciertas tareas debe hacerlo en presencia de su profesor: nadie mejor que él para guiarle en su aprendizaje, aclarar dudas, plantear retos, y medir la ayuda justa que promueva un aprendizaje autónomo y significativo. Muchas veces las "ayudas" en casa (padres, profes particulares, academias, hermanos mayores....) no están medidas y hay alumnos que simplemente "hacen" los deberes o se los hacen sin que ello suponga ninguna mejora en su aprendizaje real.  Cinco horas en el aula deberían ser suficientes como horario "laboral" del alumno. Quizá debamos cambiar algunas prácticas educativas en las aulas para lograr un aprendizaje más eficaz y duradero; pero ése es otro asunto, a mi juicio más urgente y necesario y muchísimo más preocupante.  Por ello, decía al comienzo que el cambio educativo debe venir desde dentro de las aulas, dudo mucho que una ley reguladora de deberes consiga modificar nuestras prácticas de forma generalizada y eficaz. Por eso creo que los árboles quizá no nos dejan ver el bosque. 

Si los deberes consisten en tareas que promuevan la creación de un hábito de trabajo o de estudio que les será necesario a lo largo de toda su vida (no solo escolar o laboral); tareas que potencien la reflexión, el pensamiento crítico, la búsqueda y selección de información, la opinión personal, la creatividad ..entonces, mi respuesta sería decididamente a favor. Ello supone realizar tareas individualizadas, diferentes según las necesidades de cada alumno (si en clase no hacen todos lo mismo y en el mismo momento, ¿por qué habrían de hacerlo en casa?)  y que, en ningún caso, suponen una carga extra o una forma de alargar la jornada escolar.





Entonces, ¿para qué mandan deberes los profesores?

Según declaran en algunos estudios los profesores dicen que....

- para reforzar el aprendizaje y fomentar el esfuerzo
- para crear hábitos de estudio y disciplina
- porque no da tiempo a ver todo en clase
- porque los padres lo demandan
- porque son necesarios
- porque no van a estar toda la tarde sin hacer nada.

Personalmente, creo que el aprendizaje no necesita deberes para ser "reforzado" si se crean en el aula contextos de aprendizaje de calidad; mis alumnos se esfuerzan cada día así que no necesito deberes para "fomentarlo", necesito un diseño de clase atractivo y motivador; en mi clase "da tiempo a ver todo" ya que no uso libro de texto y tienen cabida multitud de contenidos (el drama de los refugiados por ejemplo). Muchos padres no lo "demandan", al contrario (de ahí este debate que nació por la iniciativa de una madre, Eva Bailén,  con su ya famoso vídeo) Sobre las últimas afirmaciones...caen por su propio peso: nadie está apostando por estar "sin hacer nada", igual que no creo que nadie esté en contra de crear "hábitos de esfuerzo, estudio o disciplina".

Si analizamos bien los hechos y todas las investigaciones internacionales, nos encontramos con estas evidencias:

- no tienen como consecuencia una mejora del rendimiento de los alumnos.

- producen desigualdades sociales (como denuncia la OCDE), o al menos, las mantienen o profundizan, ya que hay familias que por sus condiciones económicas, sociales y culturales pueden "ayudar" a sus hijos, mandarles a "clases particulares"... y otras familias no pueden. Muchos padres tienen horarios laborales que les hace imposible prestar esa ayuda a sus hijos.

- Son motivo de tensiones familiares y escolares: castigos, amenazas, discusiones.... La vida familiar gira muchas veces en torno a los deberes, y también la escolar con tensiones varias (castigarles por "venir sin deberes", dejarles sin recreo, expulsarles de clase mientras se corrigen, bajarles las notas, dedicar mucho tiempo a "sermonear" sobre la importancia de hacerlos... ) 

-Crean cansancio y rechazo entre muchos alumnos y suponen un problema añadido para los más desfavorecidos o con más dificultades.

- Impiden o dificultan realizar otras actividades (deportivas, culturales, familiares...) tan necesarias para la educación integral de la persona. 

En definitiva, y como decía al comienzo, la clave está en qué tipo de tareas se mandan. Para mí deben ser tareas complementarias y no continuar con las tareas escolares realizadas en el aula (más cuentas, más problemas, memorizar de forma inútil y poco productiva, ....).  Voy a mojarme más aún:  aclaro, de entrada, que no soy teórico de nada, soy un simple maestro que tras 25 años en la docencia en Primaria habla desde su práctica, de su experiencia en el aula. Confieso que hace tiempo eliminé los deberes , digamos "tradicionales".   No me aportan nada para el aprendizaje de los alumnos, salvo algunos conflictos con los alumnos que más dificultades tienen. Además, como profesor hay tareas que no quiero perderme, que quiero realizar con mis alumnos, primero para ayudarles  y guiarles y ,en segundo lugar, para disfrutar del proceso, porque verles aprender, emocionarse, implicarse en la tarea... reconforta a cualquier docente. 

Los "deberes" que suelo poner van en esta dirección, tareas que en muchos casos incluso pueden realizarse "en familia" ya que necesitan de la "colaboración" de padres, madres, abuelos, abuelas, hermanos. ¿Qué tipo de tareas? Ahí van unos ejemplos:

- realizar alguna lectura previa para su trabajo posterior en el aula
- redactar opiniones o comentarios a partir de una noticia o entrada en un blog de aula
- grabar un poema para practicar su recitado
- buscar alguna palabra en el diccionario para mejorar el vocabulario
- ensayar una exposición oral
- realizar alguna fotografía para su uso en el aula
- ilustrar un cuento o realizar un dibujo para un trabajo escolar
- participar en tareas colaborativas mediante wikis, blogs u otras herramientas TIC 2.0
- para aquellos alumnos con dificultades específicas podrían plantearse un trabajo "especial" con tareas concretas, motivadoras que compensen su desfase curricular o sus lagunas de aprendizaje.
-etc.... (programas de cálculo mental, mejoras de la velocidad lectora, memoria visual para la mejora de la ortografía, etc...)

(las tareas las coordino desde mi web, por si a alguien le interesa)


Pero, insisto, creo más urgente debatir de lo que sucede en el aula: de metodologías "activas", de tareas multinivel, de aprendizaje significativo y motivador, de competencias,  de  trabajo cooperativo, de ABP, de proyectos colaborativos, de inclusión, de menos competitividad e individualismo, de una evaluación más diversa que atienda a la diversidad del aula.  Cambiemos lo que tiene lugar en el aula  y quizá no tengamos que legislar para lo que sucede fuera.