Nov 6, 2016

Tareas cooperativas en el aula de Primaria




Fase 1: Establece el nivel de ayuda
Tipo de tarea
La tarea que propongo está enmarcada en el área de Lengua Española, realizada para 6º de Educación Primaria. 

Nivel de desempeño: Diagnóstico
Se trata de un grupo que ya desde 5º está trabajando mediante técnicas cooperativas y que trabajan sin libro de texto en ninguna materia y mediante la participación en proyectos de colaboración escolar, lo que implica que tienen cierta experiencia en trabajo autónomo, en participación en el aula, a asumir responsabilidades y cumplir con los roles y un buen manejo de artefactos digitales...que ha contribuido a una buena cohesión grupal.

Los objetivos y contenidos





Actividades concretas que realizan los alumnos:

(hacer clic para ampliar)
     
  
Nivel de ayuda y patrones de cooperación

Las actividades exigen varios niveles de ayuda según van realizando subtareas.

Como veis hay dos actividades a realizar: la creación de un cómic y la grabación de un vídeo. Los procesos de trabajos son similares pero los he separado para una mejor comprensión. Incluyen tareas individuales, tareas de grupo base (5 alumnos) y tareas de grupo clase

(hacer clic en la imagen para ampliar)


Todas las tareas se realizan en el aula, en clase de Lengua Española.  Es necesario un uso del tiempo flexible, ya que algunas tareas exigen más tiempo que una sesión (de 45 minutos) y yo prefiero hacer sesiones más largas siempre que vea que los chavales están motivados y trabajando y puedo hacerlo porque soy el tutor e imparto la mayoría de las áreas. Además, disponemos de 3 horas de docencia compartida (con presencia de 2 maestros/as en el aula) y en ese tiempo se comprueba si es necesario realizar algún ajuste final.  
Los propios alumnos se encargan de alojar el vídeo en algún repositorio (Youtube y Vimeo) utilizando la cuenta Google de la clase. 



Fase 2: Articula la triada cooperativa

Estas tareas cumplen con las tres premisas básicas para una situación cooperativa: 
1- los miembros del equipo se necesitan para hacer el trabajo. Se les pide una clara responsabilidad individual (ver el vídeo, leer el texto, completar el cómic, opinar, votar) sin la cual sería imposible cumplir el objetivo.
2- Pase lo que pase todos los alumnos/as se ven obligados a participar. Ninguno puede "escaquearse". Sin el trabajo de cada uno no se logra el producto final, ni el cómic ni el vídeo doblado. Además, creo que se trata de una tarea motivadora y que permite tener experiencias de éxito a todos y cada uno de los alumnos, independientemente de su competencia curricular o ritmo de trabajo. Además se incluyen "obligaciones" a la hora de uso del material compartido.
3- Exige responsabilidad grupal: todos revisan el trabajo de todos. Deben tomar acuerdos imprescindibles para que la tarea llegue a buen fin (seleccionar vídeo, decidir los textos, revisar la ortografía de todos..).  Todos los alumnos/as desempeñan un rol concreto (los voy cambiando cada mes o a veces según la duración de un proyecto)



                         (clic en la imagen para ampliar)

4- Se puede monitorizar lo que hace cada uno porque se van elaborando documentos individuales ( un ejemplar individual del cómic completado, ficha de vocabulario y ortografía, audios con la grabación del texto asignado...) y porque la labor del maestro durante todo el proceso es ir de grupo en grupo, observando las intervenciones, el trabajo individual y grupal, el cumplimiento de normas de funcionamiento, el ajuste de la tarea a lo solicitado, animar a alumnos de ritmo más lento, preguntar por posibles dificultades...Además voy tomando notas de lo que sucede, lo que se puede mejorar, etc..

Además, el producto final es un vídeo doblado por todos los alumnos/as del grupo.

La evaluación la realizo de varias maneras:
- una evaluación grupal a partir del Cuaderno del Grupo donde el Secretario anota todo lo que sucede. Además cada miembro anota sus impresiones y si se han cumplido con las "obligaciones" que tenían asignadas. Cada grupo evalúa su funcionamiento y el producto logrado mediante una rúbrica de evaluación (una para cada cosa). Funciona muy bien porque los niños cuando comienzan a hacer la tarea dirigen sus esfuerzos a lograr la máxima puntuación y se animan y ayudan para que todos cumplan los requisitos. 
Además, en una clase cada grupo expone sus conclusiones sobre el funcionamiento y en grupo clase comentamos los problemas surgidos, las posibles soluciones, comparamos ideas y funcionamientos de otros grupos y vemos todos el trabajo de todos.
- una evaluación individual. Utilizo también mi cuaderno de notas que voy rellenando cada sesión y otros registros (el fichero ortográfico de cada alumno, la revisión de los cómics individuales,...).
Otra ventaja (y otra forma de cierta "evaluación" es que las familias pueden ver los trabajos del aula y comentarlos con sus hijo/a. 

La duración fue aproximadamente de 2 semanas: unas 10 sesiones. Una semana para el cómic y  otra para el vídeo. 

RECURSOS UTILIZADOS

- Capítulos de El Quijote para lectura.
  aventura de los molinos (Centro Virtual Cervantes) o texto adaptado
  aventura del ejército de ovejas (CV Cervantes) o texto adaptado

- Cómic
imagen que recibe cada niño para rellenar cómic (a partir de material de http://aulatic-terradeferrol.blogspot.com.es/)


- Vídeo de las aventuras para ver en clase.
  aventura de los molinos (serie de TV, de QUIXOTEdotTV)


CONSIDERACIONES FINALES

Pues solo queda que veáis los productos finales.  Comparto con vosotros un vídeo de cada grupo. Como veréis no son vídeos profesionales, no tenemos muchos medios (ni tampoco conocimientos suficientes) pero os aseguro que la tarea cumplió su objetivo, que conseguí que leyeran, redactaran y se expresaran con cierta soltura y sobre todo, que subieran otro escalón en su experiencia cooperativa, iniciada el curso anterior. . Estoy bastante satisfecho con los resultados, a pesar de los errores que podréis observar. A ellos les resultó divertido: era todo un reto grabar un vídeo y un desafío al que no se habían enfrentado nunca y, lo que es esencial, que exigían que todos y cada uno pusieran su granito de arena. 

Aprovecho para contaros que esta tarea la realicé dentro de un proyecto colaborativo, titulado EL QUIJOTE CON LAS TIC,  coordinado por Lourdes Giraldo (a la que os aconsejo seguir @LourdesGiraldo ) en el que participamos más de 80 centros educativos, tanto de Primaria como de Secundaria. Se trata de crear un Libro Virtual compuesto por capítulos con los trabajos de cada centro.
(si te interesa saber más del proyecto, visita mi web)

Espero que os gusten y los disfrutéis... y si alguien se anima a intentarlo en sus clases...¡perfecto!   Os aseguro, al menos, emoción (que falta nos hace en la escuela en los tiempos que corren).
(podéis encontrarme en Twitter @ventura5b)

PRODUCTO FINAL:  CÓMIC
La aventura de los molinos (doblaje 2) from venturita on Vimeo.

Una bengala oportuna


Este fin de semana asistimos en Twitter una auténtica batalla campal de "todos contra todos" a costa de los deberes y la famosa huelga: familias y docentes tirándose los trastos a la cabeza, a propios y extraños.  Aunque ya había hablado de los deberes en este blog, voy a resumir aquí mi posición. 

Y es que hablar así, en general, de "deberes" nos lleva a no argumentar nuestras posiciones con claridad suficiente. 140 caracteres no nos dan de sí. Nos enzarzamos en ocasiones en debates estériles porque no hablamos de lo mismo. 




La "huelga de deberes" ha herido, por lo visto, muchas sensibilidades y hay quienes la sienten como un ataque directo a la línea de flotación de la escuela. Se cuestiona nuestro trabajo y se invaden nuestras competencias. Han hablado de "ataque", "agresión", "desprestigio", "rebelión"... Yo no lo creo.  Opino que se trata de una llamada de atención que nos debe ayudar a reflexionar y , por qué no, a poner en duda, algunas de las inercias del sistema educativo. Y los deberes son una de ellas. De momento, ha servido para abrir el debate y vaya si lo ha conseguido. Aprovechemos esa bengala para iluminar todo este asunto que tiene sus luces pero también sus sombras.




Pensemos también que la Educación es un servicio público. Algunos comparaban la huelga de deberes con llevar la contraria a los médicos cuando te recetan un tratamiento. ¿Cuántos de nosotros no quedamos contentos con nuestros doctores y no nos conformamos con sus diagnósticos y buscamos una segunda opinión? Pero nos revolvemos e indignamos cuando una familia "duda" de nuestro diagnóstico y nuestro "tratamiento" para resolver las dificultades de aprendizaje.  Como dijo alguien: "los derechos y los deberes son como las palmeras: no dan fruto si no crecen uno al lado del otro". Podemos aplicarlo perfectamente a estos "deberes". 

Me resisto a ver a las familias como enemigos que acechan tras un arbusto cual depredador esperando a cazar a su presa. Prefiero verlos como ciudadanos/as críticos que buscan lo mejor para sus hijos y que no entienden algunas cosas de las que mandamos o hacemos en la escuela. Y en vez de explicar, argumentar y convencer nos dedicamos a defendernos como gato panza arriba dando arañazos al primero que abra la boca. Que debamos cambiar algo no significa que todo lo hagamos mal. ¿Por qué nos cuesta tanto reconocer que es posible que podamos mejorar introduciendo pequeños cambios en nuestro trabajo cotidiano? Una sociedad que ha cambiado tanto y tan rápido en usos y costumbres es lógico que exija una escuela adaptada a esa realidad. 

Por otro lado, he leído también en Twitter a maestros que proponían una "huelga de corregir" como contrapartida a la huelga de deberes. Decía Fernando Trujillo  que "los exámenes nos dan la información que queremos y no la información que necesitamos". Sería muy largo abrir otro debate sobre las notas y los exámenes o "controles". Sobre su fiabilidad y validez y sobre su pertinencia como herramienta de evaluación, sobre el concepto de enseñanza y aprendizaje que esconden. Otra de las claves educativas es la evaluación: la forma de evaluar de un centro educativo dice mucho de su forma de enseñar y de su manera de entender el proceso de aprendizaje. Muchos maestros/as, me consta, nos declararíamos en huelga de notas porque no sirven para lo que dicen servir. Deberían ser una ayuda para mejorar, para el alumno y para el maestro/a. Y no lo son. Puestos a eliminar cosas...


Deberíamos reflexionar sobre la necesidad, incluso la legalidad, de que los docentes "invadamos" las competencias de los padres obligando a estar 2 o 3 horas diarias a un niño de 9 o 10 años haciendo tareas escolares tras finalizar su jornada de 5 horas. Una cosa es aconsejar una tarea específica para superar una dificultad específica y otra hartarlos a deberes rutinarios e inútiles. ¿Hasta qué punto puede tener reflejo en la calificación una tarea que se realiza fuera del aula y sin saber bien cómo y en qué circunstancias se ha realizado?. ¿Traer los deberes hechos es realmente un reflejo de que el alumno se ha esforzado o es un indicador  de que ha aprendido ciertos conocimientos?.


 Leo algunos argumentos que se utilizan en la red a favor de los deberes:

  1. - para reforzar el aprendizaje y fomentar el esfuerzo
  2. - para crear hábitos de estudio y disciplina
  3. - porque no da tiempo a ver todo en clase
  4. - porque los padres lo demandan
  5. - porque son necesarios
  6. - porque no van a estar toda la tarde sin hacer nada.
  7. - porque lo ha mandado el profesor y hay que cumplir lo que diga.

Personalmente, creo que


1- el aprendizaje no necesita deberes para ser "reforzado" si se crean en el aula contextos de aprendizaje de calidad; mis alumnos se esfuerzan cada día así que no necesito deberes para "fomentar el esfuerzo", necesito un diseño de clase atractivo y motivador. Aquí deberíamos hablar (el verdadero debate es ése) sobre qué hacen los alumnos durante 5 horas en el colegio  (también la Administración podría echar una manita reduciendo las ratio o ampliando plantillas). Las tareas para casa deben complementar esas competencias básicas que trabajamos en el aula pero que sabemos que no solo se adquieren allí. 

2- Otras tareas pueden crear ese hábito de estudio y esa disciplina (entendida como fuerza de voluntad) tan deseables. Los que se manifiestan en contra de los deberes suelen hacerlo entendiendo como deberes  las tareas repetitivas, copias, cuentas y ejercicios rutinarios del libro de texto y, lo que es inaudito, iguales para todos los alumnos y alumnas, independientemente de su competencia curricular y sus necesidades educativas. 

3- en mi clase "da tiempo a ver todo" ya que no uso libro de texto y tienen cabida multitud de contenidos. Quizá sea momento para reflexionar (y exigir y movilizarnos) por ese absurdo e ingente currículo (como explicaba de forma genial Jaume Martínez Bonafé) y  por esos estándares que dificultan un aprendizaje realmente significativo. Son un obstáculo en nuestra labor.  ¿Queremos que se nos tenga en cuenta y dignificar nuestra labor? Pues luchemos por ello y seamos algo más que meros aplicadores de libros de texto y guías del profesor. 

4-Muchos padres no lo "demandan", al contrario; solo falta ver cómo está el patio. Y no seré yo el que me adentre en semejante laberinto para explicar qué motivos llevan a los padres a exigir o rechazar los deberes. Tienen su derecho, como nosotros, a opinar y a expresar su opinión libremente sin ser demonizados. Sin el foco mediático de la "huelga" el debate no se habría abierto.

5- No son necesarios, como demuestran todos los estudios sobre el tema, del que hablaré más adelante. Al menos, para lograr lo que dicen que persiguen. 

6 - Estos argumentos caen por su propio peso. Nadie está apostando por estar "sin hacer nada", igual que no creo que nadie esté en contra de crear "hábitos de esfuerzo, estudio o disciplina".

7- Eso que he leído por ahí de "lo que diga el profesor, bien dicho está", como "ha sido siempre", en fin, al menos yo, no me considero infalible. Creo que la intención de la huelga no es llevarnos la contrario o socavar nuestra autoridad. Es hacernos reflexionar sobre lo que hacemos dentro del aula, sobre nuestras prácticas educativas cotidianas. 

¿Qué nos indican los estudios internacionales?

1- España es uno de los países que más deberes manda (6,5 horas de media) y, sin embargo, no sitúa a nuestro país entre los países con mejores resultados educativos según todas las evaluaciones internacionales. En muchos países, los deberes están incluso prohibidos en la etapa de Primaria.

2- no tienen como consecuencia una mejora del rendimiento de los alumnos, en Educación Primaria.  «Los países que mandan menos deberes tienen los mejores resultados» en el  informe PISA , según el Observatorio de la Infancia belga.

3- producen desigualdades sociales (como denuncia la OCDE), o al menos, las mantienen o profundizan, ya que hay familias que por sus condiciones económicas, sociales y culturales pueden "ayudar" a sus hijos, mandarles a "clases particulares"... y otras familias no pueden. Muchos padres tienen horarios laborales que les hace imposible prestar esa ayuda a sus hijos.

4- Son motivo de tensiones familiares y escolares: castigos, amenazas, discusiones.... La vida familiar gira muchas veces en torno a los deberes, y también la escolar con tensiones varias (castigarles por "venir sin deberes", dejarles sin recreo, expulsarles de clase mientras se corrigen, bajarles las notas, dedicar mucho tiempo a "sermonear" sobre la importancia de hacerlos, fijarnos exclusivamente en si están hechos o no pero no en su calidad... ) . Por otro lado, muchas veces las "ayudas" en casa (padres, profes particulares, academias, hermanos mayores....) no están medidas y hay alumnos que simplemente "hacen" los deberes o se los hacen sin que ello suponga ninguna mejora en su aprendizaje real. Además, creo que cuando un alumno se enfrenta a ciertas tareas debe hacerlo en presencia de su profesor: nadie mejor que él para guiarle en su aprendizaje, aclarar dudas, plantear retos, y medir la ayuda justa que promueva un aprendizaje autónomo y significativo. Pregunten a los expertos en didáctica de la Lengua qué les parece ese "deber para casa" tan utilizado de "escribir una redacción sobre las vacaciones" (o cualquier otro tema) y la importancia de componer textos (en todas sus fases y redactar no es la primera) en presencia del maestro que facilite, aconseje, explique, sugiera... durante la escritura y no solo corregir el resultado final.

5-Crean cansancio y rechazo entre muchos alumnos entre los de mejor rendimiento y también entre los que tienen más dificultades. Reconozcamos que solemos mandar la misma tarea para todos. A unos les supone un esfuerzo inútil (hacer por hacer, si ya dominan la tarea no mejora su rendimiento) y a otros, les supone un obstáculo que acentúa su sentimiento de fracaso (si no saben resolver la tarea ellos solos, la repetición errónea de ejercicios solo crea frustración). 

6- Impiden o dificultan realizar otras actividades (deportivas, culturales,...) tan necesarias para la educación integral de la persona. Hay vida y aprendizaje más allá de los libros y la escuela.





Ya he compartido con todos otra forma de mandar "deberes", con ejemplos prácticos de tareas, no sé si peor o mejor, solo sé que a mí me funciona. ¿De verdad que a todos los maestros/as que defienden los deberes, les son útiles para el aprendizaje y les sacan provecho?. Como explico en esa entrada, los alumnos/as leen, investigan, redactan, conversan, dibujan, ... Dedican parte de su tiempo libre a la formación y al estudio sin necesidad de estar sentados delante de un libro copiando enunciados o resolviendo ejercicios sin ningún sentido, con tareas repetitivas e idénticas a las practicadas en el aula. Debemos buscar tareas que potencien la reflexión, el pensamiento crítico, la búsqueda y selección de información, la opinión personal, la creatividad...


En definitiva, el asunto verdaderamente urgente y preocupante es que debemos revisar nuestras prácticas educativas para lograr un aprendizaje más eficaz y duradero. El cambio debe venir desde dentro de las aulas y  no con leyes (¡otra más!). Es hora de replantearnos qué sucede en nuestras aulas: qué enseñamos, cómo lo hacemos, qué evaluamos y cómo lo hacemos. Si en clase nos dedicamos a explicar y luego mandar deberes para terminar con el "control", no nos deberían extrañar las consecuencias. La clave está en qué hacen los alumnos en el aula. Si se dedican a HACER y CREAR y no solo a escuchar al profesor, los deberes no tienen sentido.  Hoy día, un niño/a puede llegar al aula con su cartera cargada de libros y cuadernos,  pasar 5 horas sentado copiando en su cuaderno sin abrir la boca y volver a casa a hacer sus deberes. Y será considerado un buen alumno y sacará, probablemente, muy buenas calificaciones. Otra cosa es cuánto tiempo tendrá en su cabeza esos conocimientos y si será capaz de "movilizarlos", asimilarlos y recrearlos, hacerlos suyos para aumentar su "competencia". 

Muchos maestros/as nos hemos convertido en meros aplicadores de libros de texto o guías didácticas de una editorial. El libro despoja al maestro de su función y su esencia.  Me niego a que las editoriales decidan qué debo enseñar, con qué secuencia, que elija los textos y el nivel de profundidad, que redacte las preguntas y que me imponga qué es importante y qué no. Me niego que me digan qué lecturas deben realizar mis alumnos y dudo que puedan suplantarme eficazmente a la hora de elegir los problemas de matemáticas más adecuados para el progreso de unos  niños y niñas que no conocen. Y no hablemos si también decide qué y cómo voy a evaluar.  Comencemos nosotros por reivindicar nuestra labor, cada vez más compleja. 

Nos enojamos cuando "las familias invaden nuestras competencias", ponemos el grito en el cielo, cuando somos los primeros en denigrar nuestro trabajo. No utilicemos a las familias, porque ejerzan su derecho a discrepar, como escudo protector de nuestras propias limitaciones.  









Oct 31, 2016

Roles cooperativos y normas

La tarea 2 de esto #CooperaMooc nos propone:
Fase 1: Creación de una propuesta de normativa 
Fase 2: Diseño de una propuesta de roles cooperativos pensados para promover la autorregulación grupal.
Sobre las normas, deben cumplir algunas condiciones:
  • Realistas y asequibles
  • Pocas
  • Justas y comprensibles
  • Revisables
  • Enunciadas en positivo
  • Claras y concretas
  • Conjugadas en primera persona del singular


Sobre los roles, se pretende que pensemos en
  • las dinámicas cooperativas que solemos articular en clase y tratar de   identificar algunos roles que podrían contribuir a mejorarlas. 
  • Una vez establecidos los roles, debemos concretarlos a través de sus funciones.
  • Y plasmar la propuesta en algún formato para los alumnos.

1. Las normas.
Tenemos 10 normas en el aula que redactaron los mismos alumnos/as el año pasado tras varios meses de trabajo en equipo. Están redactadas en 2ª persona del singular porque así lo quisieron ellos tras debatir en clase las propuestas de cada grupo y seleccionar entre todos las más importantes.




Cada grupo tiene las normas puestas en su caja de material para tenerlas siempre "a mano". También las tenemos en la pared en un corcho con distintos avisos y noticias. Junto al cartel colocamos una imagen que ilustra la "filosofía" del trabajo en el aula, es una frase de John Wooden, uno de los mejores entrenadores de baloncesto de la Historia. 





2- Los roles.

Como mis grupos en el aula están formados ahora por 5 alumnos he utilizado el material de la compañera Merche Martín.
 @ merche70  creó  en su blog La clase de merche estas fabulosas infografías sobre los roles de grupos cooperativos:
1. Coordinador
2-Portavoz
3-Controlador
4-Secretario
5- Responsable de Material






Nosotros hemos incluido un quinto papel: el RESPONSABLE DE MATERIAL, restándole esa tarea al "controlador".  Como los alumnos/as dejan todo su material en clase (estuche, reglas, cuadernos; libros no porque no usamos en ninguna materia; ....) su tarea es muy importante. Controla que la caja de material esté siempre en su sitio y con el material completo y se responsabiliza de sacarla y guardarla cada jornada.                       





Oct 24, 2016

Diseñando agrupamientos

FASE 1:  DISEÑA TU AGRUPAMIENTO


Hace ya algún tiempo que intento trabajar con grupos cooperativos,  voy a describiros cómo realizo los agrupamientos. 
Son 25 alumnos, 12 niños y 13 niñas. Teniendo en cuenta esto y el ritmo de aprendizaje /necesidades educativas y el nivel de competencia curricular de cada uno, formo los grupos de 5. 




El curso pasado, en 5º de Primaria, comencé con trabajo en parejas y luego en grupos de 3, introduciendo algunas tareas en grupos de 4. El objetivo esencial era la cohesión del grupo. No es fácil introducir este factor en el aula porque, la verdad, es nadar contracorriente: la competición y el individualismo aún reinan en nuestras clases (y todo ayuda a ello, especialmente las notas y la presión por "aprobar"). El primer paso era que comprobaran en la práctica (no con mis "sermones" mañaneros) que trabajar juntos era una ventaja para todos. Además, me llevó mucho tiempo compaginar la responsabilidad individual con la grupal y por otro lado, creo que fue esencial promover los lazos afectivos entre toda la clase. Un factor clave que facilita la metodología cooperativa.

Una vez lograda cierta cohesión, este curso los he dispuesto en grupos de 5.  Cuatro alumnos mirándose dos a dos y el quinto con vistas a todos. Eso me permite tener más espacio para moverme por la clase, ya que además he dispuesto dos pizarras, una en cada pared para ir cambiando de posición y nadie sienta que está "sentado al fondo". Ello ha supuesto eliminar mi mesa de profe, pero vamos, con la del ordenador tengo suficiente, tampoco la echo de menos. 

Cada grupo dispone de una "caja" de material que deben compartir (ya que dejan todo en clase: estuche, compás, reglas...) además de los cuadernos (libros no porque no utilizamos ninguno). Como no hay "deberes" (del tipo de más tareas como las que hacen en el aula), solo necesitan llevar a casa el cuaderno de la materia que tengan tarea. No tenemos libro en ninguna materia, salvo en inglés.  El curso pasado comencé con "el día sin mochilas" y este curso hemos logrado la semana sin mochilas. Creo que esto y la evaluación influyen mucho en el éxito del trabajo cooperativo. Sinceramente, de poco sirve realizar tareas cooperativas si al final les evalúo esa actividad con un examen individual con las mesas separadas uno a uno. 

Espero que haya tiempo en el MOOC para debatir cómo la evaluación y otros factores (el uso del tiempo y la división en asignaturas) pueden dificultar el trabajo cooperativo. Y para que no sea todo negativo, añadir que la experiencia de "docencia compartida" (dos profesores en el aula, concretamente en el área de matemáticas durante 3/4 sesiones a la semana) es una herramienta muy útil tanto para los alumnos como para mí como docente.






Como he dicho, para agruparlos he seguido 3 criterios básicos:
- el sexo,
- el ritmo de aprendizaje/necesidades  y
- la competencia curricular.
Pero también tengo en cuenta otras cuestiones: la conveniencia de juntar o separar a ciertos alumnos y las propias opiniones del grupo, para lo que realizo varios sociogramas durante el curso, además de observarles y hablar con ellos (el impartir EF también me ha facilitado cierta información sobre "preferencias" de los alumnos).
Creo que es esencial para determinar los criterios de agrupamiento saber qué tipo de actividad, de tarea, estamos planteando. Puede haber tareas que exijan distintos tipos de agrupamientos. Concretamente, esta manera de agrupar la realizo en el área de Matemáticas para la resolución de problemas, en la que cuento además con varias horas de docencia compartida. El trabajo cooperativo en la resolución de problemas ayuda a todos y cada uno de los alumnos a mejorar: plantear modos de resolver, ayudarse en los cálculos, debatir sobre posibles caminos para hallar la solución... lo que supone ese encuentro cognitivo entre los contenidos y lo que el alumno ya sabe. El potencial de aprendizaje entre iguales es muy alto en este tipo de tareas.
Tengo 4 alumnos con mayores dificultades y un plan especial debido a la repetición de curso; por otro lado, hay un grupo de 6 alumnos con un ritmo de trabajo mayor, más autónomos y una competencia curricular elevada. El resto de alumnos se ubica en un término medio, 5 con más necesidades de distinto tipo y un grupo más numeroso que podríamos calificar de "grupo  medio". Los grupos son heterogéneos y los mantengo generalmente un trimestre, aunque para algunas tareas concretas cambio los grupos, volviendo luego a su grupo de referencia.





En muchas ocasiones he tenido que cambiar a algunos alumnos/as dentro de su propio grupo para mejorar la interrelación en los mismos.  A veces, cuesta dar con la colocación ideal que beneficie a todos y contribuya a un equilibrio que ayude al equipo a funcionar.



Los pupitres pueden moverse fácilmente para cualquier actividad que lo exija, además hemos colocado pelotas de pádel para disminuir el ruido. (¡qué diferencia! lo recomiendo... tanto como mi compañero del piso inferior :)


Aquí os dejo el documento en Slideshare




arse
en
el
aula.
Po
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ello
hay
que
tener
previstas
las
distintas
disposiciones
y
buscar
la
forma
más
racional
de
colocar
el
aula
de
cara
a
facilitar
cambios
de
estructura
ágiles
y
eficace

¡NUEVO MOOC!

Comienza hoy una nueva experiencia formativa que esperaba con muchas ganas: #Cooperamooc. 
Hace tiempo que intento trabajar mediante estrategias cooperativas, con mejores y peores resultados. Actualmente imparto clase como tutor de 6º de Educación Primaria en un colegio público de una localidad al sur de Madrid, en el que llevo cerca de 25 años. 




Mis expectativas son muchas porque es un tema que me interesa. Como decía el gran maestro Pere Pujolás, al que despedimos no hace mucho tiempo (leed esta entrada del compañero Fernando Trujillo @ftsaez ) y al que con toda seguridad conoceremos en este MOOC:

" la única manera de atender juntos en una misma aula a alumnos diferentes –tal como exige la opción por una escuela inclusiva- es introducir en ella una estructura de aprendizaje cooperativa, en detrimento de una estructura individualista o competitiva, aún dominante en las aulas actualmente"

 Que es lo mismo que afirmar que es, no la mejor, sino la única manera de atender la diversidad que encontramos en las aulas de una manera eficaz y eficiente y, sobre todo, INCLUSIVA. Espero que este MOOC me ayude a mejorar  mi práctica educativa incorporando nuevas estrategias o ajustando mejor las que ya realizo.

Creo que otra educación es posible: trabajo cooperativo pero también ABP, colaboración escolar con otros centros (españoles como El Quijote con las TIC)  y europeos (Programa eTwinning) y abriendo la puerta de mi aula a cualquier experiencia que pueda resultar provechosa para mis alumnos/as (proyecto Encenciendo Luces: los refugiados) aún a costa de pelearme con algún rebelde estándar evaluable. No soy un experto pero incorporo las TIC cuando veo que pueden enriquecer mi trabajo. No uso libros de texto, prefiero decidir yo la secuencia de contenidos y diseñar mis propias tareas. Para todo eso utilizo mi propia web. 

Y aquí me veis, "coordinándome" con mi compañero de nivel. Me gusta aprender de todo el que tenga algo que enseñarme. No llevamos bien y admito que me escucha atentamente aunque después cerremos la puerta de nuestras aulas y vayamos cada uno por nuestro lado. Seguro que al final del MOOC lograremos cooperar más activamente.



Y nada mas, compañeros y compañeras. Espero poder contribuir a que todos aprendamos (a cooperar también se aprende y falta nos hace, creo)  y nos lo pasemos bien, que tampoco es mal objetivo tal y como está el patio. Un cordial saludo. 


Oct 17, 2016

Dando calabazas a Halloween



Se acerca el día 31 de octubre y la controvertida "fiesta" de Halloween. En muchos colegios se preparan estos días distintas celebraciones repletas de disfraces y demás parafernalia terrorífica. En el mío, también. Y no me refiero a una simple charla en clase de inglés, sino a un "festival" en que se ve involucrado todo el centro escolar. 






                                         (fuente de imagen:  Pixabay)



La verdad, y no es simple afán de nadar contracorriente, no tengo muy claro el motivo último de esa celebración, su interés pedagógico, su aprovechamiento didáctico.  O al menos, me provoca algunas reflexiones. 



Sé que me dirán que se trata de "conocer la cultura y tradición inglesa" , contenido incluido en la programación del área correspondiente. Otros, argumentarán que es una ocasión "para divertirse y disfrazarse" y que "a los niños les gusta". Pero, seamos sinceros, Halloween es algo más.

Y como educadores creo que debemos plantearnos qué celebraciones tienen cabida en nuestras aulas y cuáles no, desde la perspectiva de escuela pública. No sé si tengo razón, pero sí tengo razones para mantener una postura coherente con mis principios y convicciones.



1- No se trata de una tradición cultural nuestra. Muy al contrario, la celebración del Día de Todos los Santos y los Difuntos en España tiene otros significados (visitar los cementerio como una manera de acercarse a los seres queridos, ...) y otros símbolos (flores...); algo mucho más cálido y familiar, muy lejos del ambiente macabro de Halloween. 



2- Hoy no se entiende la escuela sin la diversidad. Una diversidad cultural que deberíamos tener en cuenta cada día, maestros y familias, y asumirla como una oportunidad pedagógica enriquecedora, como un valor,  y no como dificultad u obstáculo. En mi centro conviven niños y niñas de 19 nacionalidades distintas(curiosamente, ninguno inglés o norteamericano), cuyas culturas ignoramos: no veo celebrar el Año Nuevo Chino, la fiesta musulmana de Eid al-Fitr que pone fin al Ramadán, la Pascua rumana, .... . Algo que tendría más sentido pero, claro, no hay detrás la mercadotecnia que tiene "la noche del terror". La escuela debería ser un lugar de encuentro entre culturas.





3- También en la escuela hay niños y niñas que profesan distintas religiones: cristianos (ortodoxos y evengélicos), musulmanes, ... y otros sin opción religiosa alguna. Desde luego, la celebración de Halloween no tiene nada que ver con las enseñanzas que reciben los alumnos cristianos o musulmanes. De hecho, aquellos que exigen la presencia de la religión (la que sea) en la escuela pública, deberían en coherencia posicionarse en contra de esta fiesta "escolar" tan ajena a la letra y el espíritu de la Biblia y la doctrina católica, tal y como reclama la diócesis de Getafe. Halloween se convierte así en una ocasión para restar y dividir (a familias, alumnos y maestros) y no una fiesta para sumar.

4- ¿Halloween para "conocer la cultura inglesa"?. No creo que en las aulas se enseñe el verdadero origen de la fiesta: bajo la apariencia de una inocente fiesta infantil se esconde una noche de invocaciones, misas satánicas, brujas, oscurantismo y espíritus que vagan por ahí para aterrorizar y matar. (no hablemos de la polémica de los "payasos", que ya ha llegado también a España). ¿Hablarán en las aulas de los "tratos y trucos" que eran los sacrificios de cosechas, niños y vírgenes que exigían los druidas celtas para que fueran sacrificados en honor a Satanás, el señor de la muerte? ¿Hablarán de cómo los que se negaban eran marcados en la puerta de su casa para que los demonios los destruyeran y los que accedían eran "protegidos" con un rábano o nabo (luego fue una calabaza, más típica de EEUU) iluminado?. También es curioso que de toda la inmensa "cultura inglesa" nos detengamos especialmente en celebrar el 31 de octubre y no creo que el objetivo sea "sentirse enraizado y parte de la comunidad" anglosajona. 

La expresiones de la vida cotidiana de una comunidad tales como su idioma, el arte, la literatura, las instituciones sociales, las tradiciones, los conocimientos, las creencias, los valores, los hábitos, las costumbres, etc.; también son consideradas como parte de la identidad cultural. Tales expresiones culturales, se desarrollan y expresan en un tiempo y momento histórico determinados, por lo que son susceptibles a cambios y coexisten en el marco de las relaciones intergeneracionales, por lo que constantemente entrarán en crisis, restauraciones, demoliciones y reconstrucciones, a través de las cuales se irán construyendo y reconstruyendo los significados y expresiones socioculturales que nos permiten diferenciarnos de los demás y sentirnos enraizados y parte de la comunidad. (Rodríguez, 2008 e Hidalgo, 2008) 

5- Halloween es, sobre todo, un gran negocio. Una excusa para el fiestón consumista. Basta echar un vistazo a los tuits del hashtag #Halloween o, simplemente, visitar un gran centro comercial. Solo en EEUU supone unos.6000 millones de dólares. En España, el impacto económico es bestial aunque no haya muchos estudios sobre el tema. Un negocio " de miedo". Ya sé que también la Navidad ha quedado reducida a las comilonas y la juerga nacional. Por eso mismo, no creo que la escuela pública deba entrar en ese juego de consumismo y espectáculo comercial.

6- Deberíamos reflexionar sobre este tipo de celebraciones, sobre su sentido y su utilidad en la formación de nuestros alumnos. Creo que es importante que en el aula se recuperen tradiciones culturales propias, que poco a poco se van perdiendo, entre otros motivos,  por esa "invasión"  asociada a la superioridad económica del gigante americano (de ahí la proliferación de restaurantes de comida basura o la misma figura de Papá Noel). Hasta nuestro lenguaje está nutrido de extranjerismos innumerables que eclipsan nuestro fabuloso acervo lingüístico. Bienvenidas las palabras prestadas allá donde nuestras lenguas no lleguen pero un no rotundo a extranjerismos innecesarios que empobrecen nuestro idioma. Otro buen ejemplo, es la pérdida de los juegos populares tradicionales (juegos y danzas, bailes, canciones, cuentos, poemas...) contra la que muchos luchamos decididamente desde el área de Educación Física (yo barriendo para casa, claro) o Lengua Española. 

7- Quizá esa sí sea una buena forma de "celebrar" Halloween. Reflexionar y debatir sobre la "fiesta" y sobre el poder de la televisión, la presión de la publicidad y los intereses comerciales, la imitación e importación de "costumbres" ajenas y la pérdida de nuestra identidad cultural.
8- No entiendo bien qué razón nos lleva a NO celebrar en el aula el Día Mundial de las Aves (1 de octubre), el Día Internacional en contra de la explotación y tráfico de mujeres (23 de septiembre); el Día Europeo de las Lenguas (por cierto, también la Lengua Inglesa, el 26 de septiembre); el Día Mundial de los Animales (4 de octubre); el Día Mundial de la Sonrisa (7 de octubre); el Día Mundial contra el cáncer de mama (19 de octubre) y... un sin fin de días mundiales e internacionales con muchos y excelentes motivos para llevar a nuestras aulas. Recuerdo el pasado 25 de noviembre cuando conmemoramos en el aula el Día contra la violencia de género y el inicio de esos días "pintados de naranja" que duran hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.No fue una celebración que podamos calificar de "masiva".  Y sin embargo, nos volcamos con todas nuestras fuerzas y nuestros bolsillos a celebrar una noche de terror ajena totalmente a nuestra cultura y con un contenido pedagógico muy discutible.


Por cierto, que recuperar parte de esas tradiciones sería un buen paso para frenar la destrucción de nuestro propio planeta (véase el cambio climático, la sobreexplotación de recursos, la desigual distribución de la riqueza, el consumismo desmedido, la destrucción de hábitats naturales ....). Porque nuestros alumnos también son y  serán ciudadanos y consumidores y necesitan desarrollar el espíritu crítico y unos valores medioambientales, democráticos y solidarios tanto como "aprender sobre la cultura inglesa". Y si la razón es simplemente "pasar el rato" haciendo "el chorra" todos juntitos disfrazados de fantasmitas, que se diga alto y claro, sin ambages, sin envolverlo en un supuesto fin educativo y, por supuesto, tengamos la decencia de no calificarlo como "evento" (a no ser que sea en su primera acepción, porque la "importancia" la tendrá si nosotros queremos dársela).




Termino con algunas palabras que también aparecen en nuestro currículo: la competencia social y ciudadana. 

Pretende que la alumna o alumno logre los conocimientos precisos sobre la organización, el funcionamiento y evolución de las sociedades actuales y del sistema democrático, así como acerca de los rasgos y valores de éste; además, que desarrolle las destrezas necesarias para identificar problemas en su entorno, analizar y reflexionar sobre sus experiencias personales, obtener, interpretar y valorar información relevante, elaborar propuestas que, en definitiva, le permitan desenvolverse con responsabilidad y autonomía creciente; y también que desarrolle un espíritu crítico para con los distintos hechos sociales, actitudes activas de escucha, diálogo, solidaridad, participación, empatía, etc., y valores democráticos y cívicos, de justicia social, de respeto a la diversidad... y que madure una conciencia tanto de su propia identidad como de las injusticias, problemas y desigualdades de las sociedades contemporáneas.